EAT OUT La Paz Food Fest cerró su décima edición con más
de 6.000 visitantes y un movimiento comercial que refleja el crecimiento del
festival y su aporte al sector gastronómico. Durante tres jornadas, cerca de 50
expositores encontraron en este encuentro una oportunidad para mostrar sus
propuestas, generar ventas y conectarse directamente con los consumidores.
Realizado del 11 al 13 de septiembre, el festival alcanzó
más de Bs 1,5 millones en ventas, además de superar los 20.000 platos y 5.000
bebidas comercializadas. Estas cifras muestran no solo la convocatoria
alcanzada, sino también el movimiento que puede generar un evento especializado
para restaurantes, emprendimientos y negocios vinculados a la gastronomía.
“Esta décima edición nos permite mirar el crecimiento de
EAT OUT, pero también reafirmar el papel que puede cumplir el festival para el
sector gastronómico. En un contexto desafiante, generar espacios donde los
negocios puedan mostrar lo que hacen, llegar a nuevos públicos y generar ventas
adquiere todavía mayor importancia”, señala la creadora de EAT OUT, Micaela
Molina.
Una década acompañando al sector gastronómico
A lo largo de sus diez ediciones, EAT OUT La Paz Food
Fest se consolidó como un punto de encuentro entre consumidores y propuestas
gastronómicas de distintos formatos. Las primeras nueve versiones reunieron a
más de 47.500 visitantes, generaron más de Bs 12 millones de movimiento
económico y brindaron una plataforma comercial y de visibilidad a 410 negocios
gastronómicos.
Para esta décima versión, el festival volvió a reunir
gastronomía, música y entretenimiento familiar, con presentaciones de Octavia,
Dezaire y Junglares del Sur, además de actividades para niños y distintas
experiencias para los visitantes.
El festival también reconoció a sus propuestas destacadas
Como parte de la décima edición, EAT OUT entregó los
reconocimientos Gran Tenedor y Gran Lápiz, destinados a destacar tanto la
propuesta gastronómica como la creatividad detrás de la experiencia de cada
expositor.
En la categoría Gran Tenedor – Mejor Menú Callejero, el
reconocimiento fue para Chillamicito, de Cochabamba, por su Pique a la Brasa,
preparado con lomo a la parrilla, chorizo parrillero, papa frita imilla y
ensalada de cebolla y locoto reposada durante 24 horas en una vinagreta de
cerveza.
El Gran Tenedor – Mejor Postre fue para INTENSO, por su
propuesta de helados artesanales, con sabores como lavanda y miel, sorbete de
hierbabuena, pie de limón con romero y Vainilla Intenso.
“El Gran Tenedor reconoce propuestas que ponen en valor
el producto, la técnica y la creatividad. En esta edición encontramos
diferentes formas de interpretar la cocina y de conectar con el público”,
indica la cofundadora de EAT OUT, Catalina Roth.
En tanto, el Gran Lápiz – Mejor Stand fue para La
Chanchada, de Cochabamba, cuya propuesta convirtió su espacio en una
representación de sus raíces, incorporando elementos vinculados al cerdo, el
maíz, los tubérculos, los chiles, la parrilla y la llantucha, además de textiles,
canastas, colores y objetos.
Además, la Sandwichería Miga recibió una mención especial
por su propuesta de reinterpretación de sabores bolivianos, presente en
preparaciones como el Sándwich de Ají de Lengua, el Pan de Chicharrón y el
Choripán Andino. Por su parte, Coyotl fue reconocida como una de las propuestas
favoritas del público, destacándose por su oferta de tacos y por volver a
posicionarse entre las opciones más buscadas del festival.
El festival concluyó así una nueva edición que combinó gastronomía, entretenimiento y actividad comercial, al tiempo que reafirmó su papel como una plataforma para que restaurantes, emprendimientos y negocios del sector fortalezcan su presencia, generen ventas y encuentren nuevas formas de conectar con sus clientes.