El servicio de SpaceX crece con rapidez tras su ingreso al país y abre una nueva etapa para la conectividad rural; el Gobierno trabaja en una regulación definitiva mientras Entel busca ampliar cobertura en zonas alejadas
A poco más de tres meses de haber iniciado operaciones en Bolivia, el servicio de internet satelital Starlink ya registra alrededor de 40.000 conexiones activas en el país, según informó el director de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), Carlos Agreda.
El crecimiento del servicio refleja la alta demanda de conectividad en regiones donde las redes tradicionales de fibra óptica y telefonía móvil todavía presentan limitaciones. La expansión ocurre en el marco de la apertura tecnológica impulsada por el Gobierno mediante el Decreto Supremo 5509, norma que habilitó el ingreso de operadores de internet satelital de órbita baja, entre ellos Starlink, el sistema desarrollado por la empresa espacial SpaceX de Elon Musk.
“Starlink ya tiene 40 mil conexiones en el país, ha crecido muy rápidamente; tienen una licencia experimental de seis meses y se trabaja en el reglamento definitivo que permitirá que ellos y otros operadores ingresen en condiciones de plena regularidad y competencia”, explicó Agreda en declaraciones difundidas por medios estatales.
Un mercado que cambia rápidamente
La llegada de Starlink marca uno de los movimientos más importantes del mercado boliviano de telecomunicaciones en los últimos años. Bolivia históricamente enfrentó dificultades estructurales para garantizar acceso universal a internet debido a su compleja geografía, baja densidad poblacional en áreas rurales y elevados costos de infraestructura.
Según datos de organismos internacionales, Bolivia aún mantiene brechas significativas en cobertura y velocidad de internet respecto a otros países de Sudamérica. Las zonas rurales son las más afectadas, donde muchas comunidades dependen de conexiones lentas o directamente carecen de acceso estable.
En ese contexto, la tecnología satelital de órbita baja aparece como una alternativa para llevar internet de alta velocidad a lugares donde la fibra óptica o las radiobases tradicionales tienen dificultades de expansión.
Starlink opera mediante una constelación de miles de satélites en órbita baja, lo que permite ofrecer menores tiempos de latencia y velocidades superiores respecto a los sistemas satelitales tradicionales. El servicio comenzó oficialmente en Bolivia el 2 de febrero bajo una autorización experimental otorgada por la ATT.
Competencia y regulación
Uno de los principales desafíos ahora será definir el marco regulatorio permanente para este nuevo mercado.
La ATT trabaja en la elaboración de un reglamento definitivo que establecerá condiciones técnicas, comerciales y tributarias para operadores satelitales internacionales. El objetivo es garantizar competencia, calidad de servicio y seguridad operativa.
Expertos en telecomunicaciones consideran que el ingreso de Starlink podría generar mayor competencia y presión sobre las empresas tradicionales para mejorar velocidades y reducir costos, aunque advierten que el precio del equipamiento todavía representa una barrera importante para amplios sectores de la población.
Actualmente, el kit de instalación de Starlink incluye antena, router y accesorios, además de una tarifa mensual que, aunque competitiva para empresas o zonas rurales alejadas, continúa siendo elevada para parte de los hogares bolivianos.