La Asociación de Entidades
Financieras Especializadas en Microfinanzas (ASOFIN) y la Asociación de
Instituciones Financieras de Desarrollo (FINRURAL), en representación
de sus entidades afiliadas y millones de clientes del sistema de microfinanzas
en Bolivia, presentan un
documento que reafirma el papel estratégico del sector para el desarrollo
económico inclusivo del país y plantea una agenda de acciones orientadas a
fortalecer su sostenibilidad y alcance.
Durante décadas, las
microfinanzas han sido uno de los pilares más sólidos y resilientes del sistema
financiero boliviano, permitiendo la inclusión financiera de poblaciones
históricamente excluidas y contribuyendo al desarrollo productivo, la equidad
de género, el emprendimiento y la reducción de la pobreza.
El sector conformado por las
entidades de ASOFIN y FINRURAL mantiene una presencia relevante en el sistema
financiero nacional, con una cartera conjunta de Bs 47.601 millones a
mayo de 2026 y una base de 1.177.664 prestatarios, reflejando su rol
estratégico en el financiamiento productivo, la inclusión financiera y el
acceso al crédito en distintos segmentos de la población. En conjunto, ambos
sectores sostienen una importante base de clientes crediticios, con una
participación significativa de mujeres prestatarias.
“Estos resultados confirman
que las entidades especializadas en microfinanzas cumplen un papel fundamental
en la economía nacional, no solo por el volumen de cartera que administran,
sino también por su capacidad de llegar a sectores tradicionalmente menos
atendidos.
En materia de depósitos del
público, ASOFIN y FINRURAL alcanzan un total de Bs 39.078 millones a
mayo de 2026. Asimismo, el número de cuentas de depósitos del público supera
los 5 millones, con un total de 5.038.366 cuentas.
ASOFIN–FINRURAL representan el
21% de la cartera del sistema financiero, el 53% del total de
prestatarios, el 16% de los depósitos del público y el 27% del
número de cuentas de depósitos del público. Estos indicadores muestran la
importancia del sector dentro del sistema financiero, especialmente en términos
de alcance a prestatarios y cobertura de cuentas.
El desempeño del sector
reafirma la importancia de las entidades especializadas en microfinanzas como actores
clave para promover la inclusión financiera, canalizar recursos hacia
actividades productivas y ampliar el acceso a servicios financieros en todo el
país.
“El acceso a servicios financieros no debe ser un privilegio, sino una herramienta que permita a millones de personas construir oportunidades, protegerse frente a la incertidumbre y transformar su realidad”, señala el manifiesto, que destaca que las microfinanzas nacen de la fuerza productiva de comerciantes, productores, artesanos, emprendedores, transportistas y familias trabajadoras que sostienen gran parte de la economía nacional.
Las organizaciones recuerdan
que las microfinanzas tienen presencia en mercados, ferias, comunidades
rurales, barrios periurbanos, talleres, unidades productivas familiares y
pequeños negocios que, aunque muchas veces no figuran en las grandes
estadísticas, son fundamentales para la generación de empleo y el movimiento
económico del país.
En un contexto marcado por la
desaceleración económica, restricciones de liquidez y creciente informalidad,
ASOFIN y FINRURAL sostienen que el modelo de microfinanzas representa una
herramienta estratégica para impulsar la reactivación económica sostenible,
fortalecer la estabilidad social y promover nuevas oportunidades de crecimiento.
No obstante, el sector
advierte que enfrenta desafíos estructurales relacionados con restricciones de
fondeo, marcos regulatorios poco diferenciados y limitaciones para la
innovación financiera, factores que podrían afectar su capacidad de atender a
los sectores más vulnerables y productivos del país.
A través del manifiesto, ambas
organizaciones exhortan al Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira a
preservar el modelo de microfinanzas como una política de Estado, generar
condiciones regulatorias acordes a las características del sector, facilitar el
acceso a fuentes de financiamiento nacionales e internacionales y promover la
innovación tecnológica y la inclusión financiera en áreas rurales y
periurbanas.
Asimismo, convocan a los
organismos de cooperación internacional a reforzar su apoyo técnico y
financiero al sector, reconociendo a las instituciones microfinancieras como
aliados estratégicos para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo
Sostenible (ODS), así como para el impulso de programas de equidad de género,
resiliencia económica e inclusión financiera.
Como parte del manifiesto,
ASOFIN y FINRURAL asumieron una serie de compromisos orientados a profundizar
la inclusión financiera con enfoque territorial, de género y sostenibilidad;
fortalecer la transparencia y la protección del cliente; impulsar la educación
financiera y promover el uso de tecnologías accesibles y seguras que permitan
acercar los servicios financieros a quienes más los necesitan.
El sector también anunció que
buscará medir su impacto más allá de indicadores tradicionales como cartera,
mora o rentabilidad, incorporando variables relacionadas con la estabilidad
económica de los clientes, la continuidad de sus negocios, la formalización
progresiva, el bienestar familiar y el desarrollo territorial.
El documento concluye señalando que fortalecer el modelo de microfinanzas no es únicamente una necesidad sectorial, sino una condición indispensable para el desarrollo económico inclusivo de Bolivia.