Coca-Cola lanzó “El Mundo Puede Esperar”, una campaña global que pone el foco en la importancia de dedicar tiempo a las comidas compartidas y a los encuentros con familiares y amigos, en un contexto marcado por las agendas apretadas, las responsabilidades y las distracciones cotidianas.
La iniciativa plantea dejar de lado, al menos por un momento, las obligaciones y las pantallas para recuperar el espacio de conversación y encuentro que tradicionalmente se genera alrededor de una mesa. En América Latina, la campaña pone especial énfasis en una práctica vinculada a las costumbres de la región: compartir alimentos como una forma de fortalecer los vínculos.
“El Mundo Puede Esperar” presenta situaciones cotidianas en las que las personas optan por priorizar una comida o un encuentro con quienes consideran importantes. La propuesta busca destacar que algunas conversaciones y recuerdos significativos se construyen precisamente durante esos momentos compartidos.
“Las comidas compartidas siempre han sido una de las maneras más sencillas y significativas de conectar con los demás. A través de ‘El Mundo Puede Esperar’, queremos celebrar esos momentos cotidianos que reúnen a familiares y amigos, y recordarles que dedicar tiempo a compartir una comida puede crear recuerdos que perdurarán mucho más allá de la mesa”, afirmó Arnab Roy, presidente de la categoría global de Coca-Cola Trademark.
La campaña contempla distintas acciones de comunicación. Entre ellas figuran dos piezas audiovisuales principales, tituladas “Laptop Face” y “The Most Important Meeting”, que muestran situaciones en las que las personas deciden priorizar el encuentro alrededor de la mesa.
También se desarrollará el movimiento #AFKMeals, basado en el término utilizado en el ámbito de los videojuegos “AFK” (Away From Keyboard, o lejos del teclado). La iniciativa busca trasladar esa expresión al ámbito cotidiano para promover que las personas se alejen de las pantallas y compartan una comida con familiares y amigos. Influenciadores participarán en la acción e invitarán a sus seguidores a compartir sus propios momentos bajo la etiqueta.
La estrategia incluye además publicidad exterior y acciones digitales. Entre los mensajes de la campaña figuran frases como “La ropa sucia puede esperar. El pollo frito con Coca-Cola, no” y “Nadie nunca dijo: ‘Esta comida podría haber sido un e-mail’”.