El encuentro académico congregó a
médicos intensivistas, nefrólogos, cirujanos y profesionales de enfermería para
abordar el manejo integral de fallas multiorgánicas en las Unidades de Terapia
Intensiva (UTI). A través de ponencias magistrales, se analizaron tecnologías
de soporte de última generación - como la plataforma de reemplazo renal
continuo OMNI y las columnas de hemoadsorción CytoSorb -, orientadas al
abordaje de la insuficiencia renal aguda y el shock vasopléjico.
Asimismo, la agenda científica enfatizó
la dosificación e indicación de terapias continuas, el manejo de accesos
vasculares, la prevención de complicaciones y la adaptación de las guías
internacionales KDIGO al contexto y capacidad del sistema de salud boliviano.
“En INTI cumplimos 90 años convencidos de que
el verdadero avance de la medicina no consiste simplemente en traer nuevas
tecnologías al país, sino en desarrollar la capacidad médica local para
utilizarlas de forma segura, racional y ética. Ningún equipo ofrece soluciones
por sí solo; su verdadero valor surge cuando el profesional de la salud cuenta
con la capacitación necesaria para utilizarlo de manera adecuada, en el momento
oportuno y con el paciente indicado”, afirmó Hugo de Grandchant, gerente
general de INTI.
Un salto cualitativo frente al desafío
de la atención crítica en Bolivia
En el país, la atención de pacientes
en estado crítico enfrenta un escenario altamente exigente. En este contexto,
la capacidad de respuesta oportuna y coordinada de los equipos de salud resulta
determinante, especialmente para atender a pacientes con falla multiorgánica o
patologías renales y hemodinámicas graves, que cada año requieren cuidados
especializados.
Ante esta realidad, el desarrollo del
simposio representa un hito fundamental para el sector de la salud en el país.
La iniciativa no solo promueve la estandarización de protocolos clínicos de
vanguardia, sino que también expande el alcance del conocimiento médico de alta
especialidad y fortalece el talento humano local. Es así como este tipo de
espacios académicos aporta a la construcción de un sistema sanitario más
preparado, donde la capacitación del profesional y la evidencia científica sean
los pilares para salvar vidas en momentos de máxima complejidad.
Con esta iniciativa, la compañía
reafirma su compromiso de elevar los estándares de la práctica médica en el
país, impulsando la formación continua de los especialistas para garantizar una
atención de alta complejidad cada vez más segura en beneficio de la comunidad.