La
Asociación de Conjuntos Folklóricos de la Virgen del Carmen (ASCOFOVIC) de los
Residentes Paceños, junto a Paceña, anunció el inicio del proceso para postular
esta celebración como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO).
Considerada
uno de los encuentros folklóricos más importantes del país, la festividad
reunirá este año a más de 100 fraternidades, miles de danzarines, músicos y
artesanos, consolidándose como una de las principales expresiones de fe,
cultura e identidad de los residentes paceños en Santa Cruz.
En
este nuevo desafío, también se destacó el respaldo de Paceña, marca emblema de
Cervecería Boliviana Nacional (CBN), que cumple 27 años de alianza con la ASCOFOVIC,
acompañando el crecimiento de una celebración que hoy forma parte del
calendario cultural boliviano.
"Desde hace casi tres décadas, Paceña acompaña este sueño colectivo
porque creemos que las tradiciones son parte esencial de nuestra identidad.
Nuestro compromiso es seguir impulsando espacios que preserven el folklore
boliviano y permitan que las nuevas generaciones mantengan vivo este legado
cultural", señaló el gerente de Ventas de CBN Santa Cruz, Paulo
Castellanos.
Bajo
el concepto "Nada Mejor que lo Nuestro", Paceña reafirma su
compromiso con la promoción de las expresiones culturales del país, trabajando
junto a asociaciones folklóricas e instituciones para fortalecer las
tradiciones que unen a los bolivianos.
Agenda de la Festividad de la Virgen del Carmen 2026
La
agenda comenzará el 16 de julio con La Promesa. Posteriormente, el 26 de julio
se realizará la Preentrada, mientras que la principal jornada tendrá lugar el 1
de agosto, cuando la Gran Entrada Folklórica recorrerá el Cambódromo desde el
octavo hasta el cuarto anillo, acompañada por bandas, músicos y miles de
bailarines. Las actividades concluirán con la Diana, el 2 de agosto, y el
Recojo de Nuevos Pasantes, el 3 de agosto.
La
postulación de esta festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la
Humanidad busca proyectar esta manifestación cultural más allá de las fronteras
del país y reconocer el esfuerzo de miles de fraternos, músicos, artesanos y
familias que, año tras año, convierten la fe y el folklore en uno de los
principales símbolos de la identidad boliviana.