VANK,
empresa especializada en infraestructura financiera digital para pagos
empresariales transfronterizos, anunció el inicio de sus operaciones en
Bolivia. La compañía llega al país con el objetivo de facilitar a las empresas
locales el cobro, pago y manejo de flujos internacionales mediante una
plataforma digital integrada, diseñada para operar con mayor velocidad, control
y eficiencia.
La
propuesta de VANK está orientada a compañías bolivianas que participan en
comercio exterior o prestan servicios a mercados internacionales, un segmento
que históricamente enfrenta procesos bancarios lentos, múltiples
intermediarios, altos costos operativos y restricciones en la gestión de
divisas. Estas limitaciones, que antes se percibían como trabas
administrativas, hoy se han convertido en barreras estructurales para la
competitividad.
A
través de su infraestructura, VANK permite a las empresas recibir y realizar
pagos en dólares y rieles digitales, centralizar su tesorería local e
internacional y administrar sus flujos financieros desde una sola plataforma.
El modelo reduce la dependencia de intermediarios tradicionales, mejora la
visibilidad del flujo de caja y optimiza tiempos y costos operativos, aspectos
clave para exportadores e importadores que operan con múltiples mercados.
“Las
empresas bolivianas necesitan herramientas que les permitan operar a la misma
velocidad que sus mercados”, afirmó Mardiros Daghinian, fundador y CEO de VANK.
“Nuestro objetivo es complementar y modernizar la infraestructura financiera
existente, ofreciendo mayor control, trazabilidad y eficiencia en las
operaciones internacionales”.
La
llegada de VANK se da en un contexto de crecimiento del comercio exterior
boliviano. De acuerdo con cifras del Instituto Boliviano de Comercio Exterior
(IBCE), las exportaciones del país alcanzaron los 8.613 millones de dólares a
noviembre de 2025, lo que representa un crecimiento del 6% en comparación con
el mismo periodo del año anterior. Este dinamismo incrementa la necesidad de
soluciones financieras alineadas con las exigencias del comercio regional y
global.
A
nivel internacional, la tendencia es clara. Datos de Juniper Research proyectan
que el valor de las transacciones B2B superará los 224 billones de dólares para
2030, mientras que el World
Payments Report 2026 de Capgemini estima que en América Latina las
transacciones B2B y B2C crecerán a una tasa anual del 17,4 %, impulsadas por la
digitalización de los procesos empresariales.
En
este escenario, VANK busca posicionarse en Bolivia como un habilitador
financiero para las empresas que necesitan operar sin fronteras, acompañándolas
en la evolución hacia modelos de gestión financiera más integrados, digitales y
acordes a la dinámica actual del comercio internacional.